¿Hay alguien ahí? En teoría después de tanto tiempo no debería, pero vivimos tiempos locos...
Han pasado 4 meses y pico desde mi última entrada en el blog. A veces en 4 meses no pasa nada interesante y otras tu vida cambia por completo.
En el año 2001 empecé esa locura de la universidad dónde han pasado gran parte de mis penas, experiencias, horas y alegrías en los últimos años mientras acechaba siempre la sombra del fracaso y la desesperación, y una fuente de frustraciones me iba robando poco a poco las sonrisas.
Todo el que me conozca sabe que ha sido muy duro para mí y a la típica pregunta de si lo volvería a hacer sabiendo lo que sé ahora, creo que diría que no. Pero a lo hecho pecho, no hay mal que 100 años dure, Dios aprieta pero no ahoga, ciento volando y mona se queda. El pasado 5 de Octubre, día de San Froilán, presenté mi proyecto fin de carrera y la universidad se acabó. Tras unos días de fiesta, me di cuenta de que acababa de cambiar un "no acabaré la carrera en la vida" por un "27 añazos y nunca he hecho nada de provecho". Afortunadamente desde hacía ya unos años por mi cabeza rondaba la idea de venirme a buscarme el sustento a tierras Germanas y eso me ayudó a centrarme.
En medio de unas tormentas de nieve como nunca había visto y pasando mucho frío cada vez que salía por la puerta de casa, empecé a ver cómo estaba el tema del trabajo por aquí y después de asistir a una feria de empleo me di cuenta que el futuro aquí era más brillante para mí de lo que lo sería en España. Esta vez la suerte estaba de mi parte y mi pareja, amigos y demás gente han hecho todo muchísimo más fácil. Soy consciente de que venirme a vivir a aquí supone un sacrificio enorme que no sé si con el tiempo podré soportar, pero también sé que estar con los míos tampoco hubiese sido posible. Hubiese sido otro nido de frustraciones puesto que Lugo siempre será Lugo, ese lugar maravilloso en algunos aspectos, pero no tanto en otros que yo necesito en este momento.
Y así llegamos a Alemania, a mi nueva casa que intentaré que se haga pronto mi hogar, con un millón de cosas por hacer, un montón de papeles que arreglar y un contrato de trabajo con mi nombre que ni en sueños hubiese imaginado hace tan solo un mes. Algunas incógnitas empiezan a resolverse y pese a que el tiempo traerá siempre otras nuevas, siento que podré vivir con ellas.
¿Sueños? Por supuesto, tengo millones. Por ejemplo terminar una jornada de trabajo y sentirme bien conmigo mismo. Creo que esa sensación tiene que existir. También me gustaría comprarme algo sin sentir que ese dinero no es mío. Porque sí, lo admito, tengo una parte materialista que ha renunciado a muchas cosas a cambio de ese papelito provisional con mi nombre que pone algo de ingeniero. Quiero también poder decirle a la gente que hago cosas, que ayudo a que el mundo vaya hacia adelante y que no estoy en un agujero oscuro. Quiero...
Ya está bien por hoy. Quería poner para terminar un enlace a una página web que compara aspectos de la vida en diferentes países y cómo no, he buscado "España" y "Alemania"
Mis experiencias por este rincón de Europa están por llegar, y quizás se plasmen en este blog...
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5 comentarios:
Hola Hugo,
me he sentido muy identificada con tus sensaciones en la universidad y con un contrato en la mano.
Yo llevo siete años trabajando y digo lo mismo que tú, no volvería a la universidad. Estoy encantada de trabajar, y más ahora.Prefiero trabajar.
Te deseo muchísima suerte. Nunca dejes de soñar ni de escribir.
Un saludo
Mi enhorabuena, Hugo de Lugo germano! :)
Cambia el piñón; saca el pequeño y mete catalina grande. Ahora toca llanear.
Estoy de acuerdo con Javichenko en si símil :) y yo también tengo ganas de trabajar, que ya llevo sufieicentes años de universitario. Aunque queda, cada vez esta más cerca :)
Por cierto, yo no me preocuparí por los babies, aunque tengas más tiempo libre jaja :D
un saludo.
Enhorabuena Hugo!!
Espero que te vaya todavía mejor si cabe, de lo bien que te expresas por estos lares.
Apertas!!
SPi
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